jueves, 16 de mayo de 2013

Es importante saber; Quién eres, qué quieres y cómo lograrlo!!!

Hoy Conductas de Éxito te invita a reflexionar y tomar de este artículo lo más adecuado para ti en cuanto a tu crecimiento y desarrollo personal y Profesional.
 
Debemos reconocer que no importa de dónde vengas, ni tu entrono.
 
Lo que interesa es que te detengas y recapacites que llegó el momento de pensar en ti, creer en ti, valorarte y saber que tienes derecho a un destino diferente y que además puedes construirlo tu mismo.

Para comenzar a edificarte es recomendable realizar una Planificación Personal, donde primero hay que saber lo que somos o dónde estamos y segundo el lugar a dónde queremos llegar o lo que deseamos ser en el futuro, por tanto la planificación personal se utiliza para ir de donde quiera que estés a donde quieras ir. Debes hacerlo según tu propio criterio, para complacerte a ti.

La causa de muchas de las insatisfacciones en nuestra vida es que no sabemos qué queremos, cuáles son nuestras prioridades y cómo vivirlas. Para saberlo, lo primero que tenemos que tener claro es la dirección que queremos marcar.

Desde mi punto de vista, siempre he considerado la planificación personal como la primera actividad a realizar, antes que cualquier otra cosa en nuestra vida, porque planificar otorga sentido y direccionalidad. No vale decir que no tengo tiempo, porque cuando algo es verdaderamente importante, siempre se le saca tiempo. ¿Es que no es importante quién eres, qué quieres y cómo vas a conseguirlo?

Esta herramienta es una manera sistemática de pensar y actuar. Tu capacidad de pensar, planificar, actuar y decidir, determinan el curso de tu vida. Con esta herramienta, nuestro propósito vital se traduce en objetivos concretos que facilitan la consecución de nuestras metas vitales, y por tanto sentirnos más realizados y satisfechos.

En nuestra vida hay momentos en los que conviene hacer un alto para reflexionar y reorientar nuestros objetivos, esclarecer nuestros sueños y desarrollar la visión de nuestro futuro. Te recomiendo, para empezar, que te hagas estas preguntas y las reflexiones con profundidad.

1. ¿Quién eres?
2. ¿Qué quieres?
3. ¿Qué sabes hacer?
4. ¿A dónde vas?

Las respuestas también te permiten aclarar, en cada área de tu vida qué quieres y lo que tienes que hacer para obtener lo que quieres.

Pasos para la planificación personal:

1. Valores: ¿cuáles son tus valores que más te importan en cada área de tu vida?

2. Visión: si tu vida fuera perfecta en esta área dentro de cinco años, ¿cómo sería?

3. Objetivos: ¿qué objetivos específicos debes lograr para cumplir con tu visión futura en esa área?

4. Conocimiento y habilidades: ¿en qué áreas tendrás que destacarte en el futuro para conseguir tus objetivos y completar tu visión?

5. Hábitos: ¿qué hábitos específicos de pensamiento y acción necesitas para ser una persona capaz de alcanzar los objetivos que te has marcado?

6. Actividades diarias: ¿qué actividades específicas tienes que ejecutar cada día para asegurarte ser la persona que quieres llegar a ser y alcanzar los objetivos que te has propuesto?

7. Acciones: ¿qué acción específica o acciones vas a emprender inmediatamente para empezar a concretar tu visión ideal futura?

La calidad de tu pensamiento determina la calidad de tu vida. Cuanto mejores sean las preguntas que te haces, mejores respuestas obtendrás de ellas. Tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior. Para cambiar cualquier cosa en tu mundo exterior, debes empezar cambiando lo que te acontece en tu mundo interior.

Cuanto más claro tengas quién eres, qué quieres y qué tienes que hacer para conseguirlo, más rápido avanzarás. Conseguirás mucho más y tu vida será mejor en cada área.


Pensamiento: Nunca hay viento favorable para el que no sabe hacia dónde va. Séneca
 
 
Lic. María Eugenia Hassan
Directora de Conductas de Éxito
Asesora personal, comunicacional y organizacional
Life Coach
*Pregunta por nuestras asesorías vía Skype y correo electrónico

Blog: http://conductasexito.blogspot.com

miércoles, 1 de mayo de 2013

El factor que marca la diferencia: confianza en ti


El hombre que vive seguro de sí mismo posee intuición y alegría, claridad en sus propósitos, originalidad, responsabilidad y libertad. La confianza es la certeza de que has descubierto tus propias capacidades y cualidades. Es, por tanto, un sentimiento que se genera en tu interior y de cuyo desarrollo eres responsable. Por eso te digo que la confianza nace dentro de ti, no fuera. Pero eso sí, con paciencia, tiempo, sensatez y conocimiento de tus limitaciones para llegar a identificar con aciertos tus aptitudes y actitudes.

Actualmente debes desempeñar muy bien el trabajo sobre ti mismo(a) ya que para nadie es novedad que vivimos en una época de crisis.
El ser humano cada día se ve envuelto en actividades complejas y en la multiplicidad de elementos que forman la sociedad, el bullicio y el quehacer diario, hacen que la conciencia se extravíe a tal punto de elevar la cantidad de problemas actuales como la depresión, soledad, ansiedad, stress y muchas otras circunstancias que restan calidad a tu vida.

Debido a estos factores se hace urgente el trabajo consigo mismo; es la única forma de salir del encierro, de la verdadera prisión que el mismo ser humano se ha construido. Entonces, sólo queda el trabajo sobre sí, que es la única forma de llegar a mirar el mundo con una perspectiva distinta.

De este modo podemos entender que para cambiar o renacer es necesario el trabajo consigo mismo; sólo así será posible tener una nueva forma de vivir y de enfrentar a los demás. El mundo actual es exigente: Ya no basta con tener un oficio o profesión; se hace necesario un desarrollo amplio, adecuarse a cualquier circunstancia, desempeñarse en diferentes actividades, adaptarse a los cambios.

En definitiva, trabajar consigo mismo para tener éxito y sentirse realizado. Nadie puede hacer este trabajo por nosotros, es casi lo único que no es posible comprar. Tu desarrollo lo debes realizar y conseguir tú mismo(a); mediante el esfuerzo y la dedicación.

CONFÌA EN TI

En la infancia necesitamos que el entorno, y en especial el padre y la madre, aporten seguridad, atención y nos haga sabernos queridos. Más tarde y a lo largo de toda la vida, aunque sigamos necesitando ser escuchados, respetados, valorados, y queramos saber y sentir que se cree en nosotros y en nuestras capacidades, debemos tener presente que la confianza hemos de trabajarla personalmente.

Para ello debemos actuar y formalizar relaciones con la condición de tener paciencia, darnos tiempo, cuidar las formas y no olvidar evaluar y valorar cada una de nuestras acciones, no con el propósito de juzgarlas, sino con el fin de constatar nuestras capacidades y conocer nuestras limitaciones.

Cuando una persona tiene confianza en sí, quiere decir que es un privilegiado como ser humano, porque está en desarrollo constante.

La confianza es saber construirse sólidamente como ser humano, con piezas de calidad como los buenos principios y los valores. El hombre que vive seguro de sí mismo posee, entre otras cosas, las siguientes características: Intuición y alegría, claridad en sus propósitos, originalidad, responsabilidad y libertad.

Todo individuo que tome conciencia de lo que es, siente, piensa, hace, desea y dice, está en un darse cuenta de sí mismo, y de lo que le rodea, lo que importa es el ser y no el deber ser. La manera en que concebimos las cosas con frecuencia es más importante que la realidad. Si bien es cierto que el éxito produce confianza, es igual de cierto que la confianza aumenta tus probabilidades de éxito.

Creer en ti evita distracciones perjudiciales como el miedo y la ansiedad y te permite dar lo mejor de ti. Para aprender a tener confianza en uno mismo, haz una lista de tus cualidades y revísala con regularidad para recordar qué tan bueno eres realmente. Mantén tu cabeza en alto y mantén un lenguaje corporal positivo independientemente de los resultados. La manera en que actúas influye en cómo te sientes.
 
CONSTRUYE TU CONFIANZA

Para poder sentir que los otros creen en ti debes ser tú el primero en hacerlo. Es imposible creer que los demás confían en ti si tú no lo haces, pues la confianza nunca viene dada de fuera. ¿Te haz dado cuenta que a veces haces las cosas con la vista puesta en los demás, esperando su aprobación y aceptación, sin un convencimiento interior?.

Al carecer de una guía personal que te oriente en la consecución de tu meta o del proyecto de tu vida, el esfuerzo que debes realizar es mucho mayor, y lejos de potenciar tus habilidades, debilita y destruye la confianza en ti mismo, y con ello la autoestima.

¿Por qué? Para contar con una buena autoestima debes estar convencido de que eres competente para la vida que haz elegido llevar.

Quien no goza de confianza en sí mismo, pospone las decisiones, da largas a los asuntos pendientes, va dejando cosas sin hacer por el camino y mantiene una actitud de inmovilización. Recuerda, en la vida todo es posible y naturalmente alcanzar la confianza en ti no es una excepción.

La confianza se construye sobre la base de un mejoramiento personal continuo. Parte de sus ingredientes son: La autoestima positiva, la responsabilidad, cambiar un bien por un bien mejor, sólidos valores personales, pensar a largo plazo, actitud positiva, la ambición (que no es igual a la codicia) y buscar siempre ser mejores cada día.

LA LLAVE DE LA CONFIANZA Y EL SECRETO DE TU ÉXITO

"Una llave importante al éxito es confianza en sí mismo. Una llave importante a la confianza en sí mismo es preparación". La confianza en sí mismo es necesaria para el éxito. ¿Cómo entonces encontrarás la llave a la confianza en ti mismo? Al marcar la diferencia entre las personas que dicen y las que hacen.

La confianza en sí mismo es el estado de estar seguro y fe en sus capacidades. Supera los obstáculos de la vida, logra retos donde los otros se atascan. Haz frente a los desafíos con convicciones. La confianza no es innata, puede desarrollarse.

La confianza en ti mismo(a) te permite hacer frente a todas las dificultades y también superarte en tus proyectos. Todo esto te ayudará a desarrollar una potente confianza en ti mismo(a). Tu mirada sobre la vida va a cambiar positivamente.

Estimado lector y lectora, el momento para que comiences a tener más confianza en ti y a transitar tu camino para ser excelente es ahora y no después, es cuestión de tomar una decisión para cambiar definitivamente los viejos pensamientos.

Siempre escribo que todo es posible cuando te decides hacerlo. Nosotros, como seres humanos, hacemos realidad las circunstancias negativas o positivas, como reza el dicho popular: "Cada quien tiene lo que se merece". Si no estás de acuerdo con tu mundo actual, tu trabajo o tu círculo de amigos, ¡no te preocupes!, ponte en acción, cambia tú y ya verás que tu mundo comenzará a cambiar. Tú eres el factor que marca la diferencia.

Pensamiento: " La confianza en sì mismo es el primer secreto del èxito"
Ralph Waldo Emerson

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viernes, 19 de abril de 2013

Tolerancia en la diferencia

Tiempo de lectura: 5min 20seg aproximadamente 
Somos diferentes en lo personal. Cada uno de nosotros ha sido formado con parámetros, consideraciones, creencias y valores propios y diferentes al resto de las personas aun cuando espiritualmente estemos hechos de la misma naturaleza. Nuestras diferencias personales nos separaran si nos fijamos en ellas al momento de relacionarnos y de convivir con la persona amada o con nuestro entorno.

Hay personas que desde el comienzo de cualquier relación ya están pensando que pueden lograr cambiar aquellas actitudes que le molestan de su futura pareja, compañero de trabajo, amistad o de algún familiar, una vez que se establece la convivencia o el compartir se pasan la vida queriendo cambiar o doblegar la forma de ser de su pareja, casi siempre con la intención de mejorar su condición de vida.

Ciertamente podemos aportar sugerencias positivas producto de nuestra experiencia a la otra persona, pero debemos aprender a respetar el proceso y el tiempo que le tome asumir la información que le dimos, para decidir si la incorpora o no. Ahora bien, cuando nos convertimos en personas perseguidoras del otro a través del sermón, la crítica o el juicio constante, corremos el riesgo de que esta actitud nos lleve a distanciarnos, a enfriarnos y hasta crear un resentimiento que nos impulse a agredirnos.

La agresividad es un gran enemigo a vencer por todos. Y no importa si la guardas dentro de ti o la dejas escapar, sus consecuencias te hacen tanto daño a ti como a los demás. La gente con un alto grado de estrés reacciona muy fácilmente, se vuelven personas hostiles que se violentan y reaccionan muy fácilmente, su margen de tolerancia es casi nulo. A pesar de las tensiones de la vida diaria debemos aprender a controlar nuestra agresividad, aprender a calmarnos para actuar con responsabilidad en lugar de reaccionar.

De esta manera podremos manejar la situación y los efectos que tiene sobre nosotros en lugar de que la situación nos controle a nosotros. Reaccionar a la injusticia es algo típicamente humano, pero no podemos permitir que un problema ya existente sirva para generar otro mucho más grave. Oponerse agresivamente es una manera segura de no llegar a ningún acuerdo.

¿Cómo reaccionas cuando crees tener la razón y los otros no se comportan de acuerdo a tus expectativas? ¿Atacas o te contienes y te amargas sin atreverte a decir nada? ¿O evalúas la situación, tomas distancia y con buena actitud y mucha comprensión tratas de solucionarla? Es normal molestarse por la injusticia, la viveza y la descortesía, pero discutir por ello crea siempre más tensión y puede empeorar la situación. Muchas veces tenemos que relacionarnos con personas difíciles que nos hacen sentir mal, es importante aprender a relacionarnos con ellas sin dejarnos afectar.

La comprensión, la paciencia, la comunicación y la tolerancia nos permitirán encontrar una solución. No es inteligente dejarnos contagiar del mal humor o la agresividad que puedan tener los demás, debemos aprender a manejar las situaciones difíciles con sabiduría, sin pelear, sin perder los estribos para terminar agrediendo a los demás. Todas las discusiones en donde nos dejamos llevar más por la emoción que por la razón, tienden a hacernos perder nuestra tranquilidad, a cambiar nuestro humor, hacernos perder el tiempo y usualmente a empeorar la situación casi siempre en contra nuestra. La emociòn nos impulsa a tomar acciòn y la razòn siempre nos lleva al camino de la conclusiòn.


Todo proceso de cambio trae como consecuencia: crisis, enfrentamientos, competencia, trampas, confusión e inclusive agresión... pero al final del proceso, las personas despiertan y toman conciencia a través de su propia experiencia, de cuál es su lugar y responsabilidad en el mundo. Pensar que las cosas cambiarán por sí solas o porque sentimos que merecemos que mejoren sin que intervenga nuestra voluntad y esfuerzo, el proceso puede ser muy equivocado, pues, sólo el trabajo personal, disciplinado y responsable traerá como consecuencia nuestra transformación interna y por ende el cambio de las circunstancias externas.

Las situaciones siempre cambian para dar paso a nuevas y mejores circunstancias en tu vida. Es importante que busquemos el balance, la equidad, de manera que podamos vivir con más derechos y responsabilidad. Rescatemos la confianza y el aprecio por el ser humano, el valor y el significado de la vida. Hagamos contacto con nosotros mismos para querernos y valorarnos más, para que podamos entregar lo mejor de cada uno de nosotros al mundo, tú que lees estas líneas en este momento, eres elegido para sonreír, para perdonar, para vivir con amor, para dar sin esperar recompensa alguna, para rociar el perfume de reconocimiento y gratitud a tu alrededor, para tener detalles, gestos y palabras amables con todas las personas que te rodean, para ayudar a conciliar las diferencias, para llevar a otros la paz y para estimular al mundo a vivir con compasión, conciencia, responsabilidad y libertad.

LO QUE LAS PERSONAS ESCONDEN
Cuantas veces detrás de una cara sonriente se esconden emociones, sentimientos o pensamientos negativos y tristes que se han guardado a lo largo de toda la vida y que todavía continúan estando ahí... esperando por ser aceptados y liberados por cada uno de nosotros en algún momento. Tal vez, tú eres una de esas personas activas, fuertes de carácter, que siempre tiene un comentario ligero y positivo para los demás, pero que cuando llegas a casa, al final del día, estableces contacto con la soledad y te resientes porque te recuerda un pasado no tan grato y las emociones relacionadas con él. Sí, hoy te escribo a ti, para recordarte la importancia que tiene el aprender a liberar todas esas emociones para sanar tu alma, de manera que toda esa fortaleza y entusiasmo que derrochas hacia los demás puedan también ser tuyos internamente.

¿Te sientes a punto de estallar? Es posible que tu alma te esté pidiendo a gritos hacer un alto en tu camino para reflexionar y tomar la decisión de liberarte de toda esa carga emocional. Quiero recordarte que tú eres la persona más importante de todas y que te mereces estar sana por dentro y por fuera, independientemente de un pasado del que no eres culpable. Es tiempo de recuperar la plenitud de tu vida, sin prejuicios, sin culpa, sin resentimiento, temores o consideraciones negativas que pudieran ser el producto del pasado.

No todo es personal A veces las personas se convierten en conflictivos a causa de su susceptibilidad. Constantemente están a la defensiva, criticando y juzgando a los demás por su comportamiento y actitud hacia ellos. Seguramente que al relacionarse con otros seres humanos la relación se vuelve mas difícil y delicada y las personas opten por alejarse, qué hace esto? aumenta el malestar y reacción y reafirma el sentimiento de abandono.

Detrás de cada persona susceptible muchas veces se esconde una persona insegura, con baja estima, que vive pendiente de la actitud, el comportamiento y hasta de los gestos que tengan las demás personas en especial los seres queridos, todo esto en busca de llenar la necesidad de saberse aprobado por ellos. ¡No puedes seguir viviendo de esta manera! Tienes que mantener una actitud diferente que te permita creer que nada te toca a ti personalmente a menos que tú lo permitas.

Cuando estableces un límite amplio y firme entre tú como individuo y todas las personas y las situaciones que vives cada día, te será más fácil experimentarlas sin afectarte por lo que pase con ellas. Piensa que no tienen nada que ver contigo, que son negocios, trabajo, diferencias que se pueden reconciliar. Aprende a vivir la vida suavemente, tomando lo mejor que te ofrezca cada experiencia y desechando todo lo negativo que puedas observar dentro de la misma situación. Puedes elegir sentirte bien contigo mismo, con lo que vives, con lo que tienes y con las personas que te acompañan a vivir.
No dependas de la aprobación de los demás. Ten confianza en tus capacidades, cualidades y valores. No dependas de los factores externos. Evita fijarte en lo que tienen o hacen las demás personas. Cada vez que mueves tu cabeza para fijarte en lo que tienen o hacen los demás, te confundes y te afectas. Concentra tu atención en lo que tienes y en lo que haces para conseguir lo que quieres, de esta manera podrás reconocer y disfrutar de tus logros aun cuando te parezcan pequeños. Crea tu propio mundo. Rodéate de las cosas que te hacen sentir bien, deja de esperar tanto de las otras personas, concéntrate en aceptarte, valorarte y quererte mucho, de esta manera te sentirás más a gusto con quien eres y con la vida que tienes.

¿PODEMOS CAMBIAR A OTROS?
En estos días recibí un correo de un lector y me contaba: Tengo un amigo del que todos abusan, es tan bueno que no puede decir que no, por esta razón ha perdido mucho dinero y bienestar. He tratado de ayudarlo a cambiar y no he conseguido nada, es muy terco. Pasa el tiempo y le siguen sucediendo las mismas cosas ¿Cómo puedo ayudarlo? Te pregunto a ti que lees estas líneas: ¿Cuántas veces has querido cambiar el comportamiento, la actitud o las decisiones de otra persona? ¿En cuantos momentos te has sentido frustrado al intentarlo y no conseguir ningún resultado? ¿Te has sentido alguna vez así? Es tiempo de hacer juntos una reflexión al respecto... ¿Podemos realmente nosotros cambiar el comportamiento de otra persona? Yo creo que no. Lo que sí podemos hacer es influir en ellos con nuestros comentarios y buenos sentimientos para que ellos reflexionen y consideren la posibilidad de tomar en cuenta y analizar nuestra propuesta, aun cuando la decisión final siempre sea de ellos.

Es el momento de recordar que no somos perfectos, todos tenemos una serie de cualidades que tenemos que aprender a reforzar y a usar y unas limitaciones que tenemos que aprender a aceptar y a superar. Todos los procesos de cambio son individuales y sólo podemos hacerlo a través de nuestra voluntad y trabajo personal.

PENSAMIENTO:

No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente. René Descartes

Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.Mahatma Gandhi
 
Hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos. Martin Luther King 
 
 
Si las mismas ganas que ponemos en rechazarnos las pusièramos para respetarnos, querernos y amarnos, otra serìa la historia. Dochanlu

Nuestra tranquilidad y bienestar no dependen de las circunstancias que nos rodean, sino de como nos afectan cuando reaccionamos ante ellas.

 


Cuando quieras creer en alguien, cree en TI



lunes, 25 de marzo de 2013

Lidera tu cambio

Tiempo de lectura aprox: 4:21min  
Quiero comenzar por agradecer a todas las personas que se comunican conmigo y por sus palabras tan gratificantes. He decidido escribir para ellos, pero también para ti o para ese amigo que conoces y que atraviesa esa etapa difícil en su vida, y tienen miedo de comenzar, tomar una decisión y cambiar porque si no hacen nada a tiempo entonces deben tener presente que pocos saben cómo salir fortalecidos y convertir la difícil experiencia en un aprendizaje positivo, que les dé un mayor impulso para seguir adelante.

La vida es una escuela, donde cada una de las diferentes situaciones que vivimos cada día, con mayor o menor intensidad, representan la oportunidad permanente de reflexionar, de revisarnos, de aprender, de compartir o intercambiar con otros el producto de nuestra experiencia, para enriquecernos como seres humanos.


¿QUÉ ESPERAS?


La mayoría de las personas luchan a lo largo de su vida por lograr una cierta independencia; es decir, por tener la posibilidad de ser ellos mismos sin necesidad de buscar o requerir la aprobación y el consentimiento permanente de los demás. Y, ciertamente, cuando somos muy jóvenes, no tenemos la madurez, la experiencia, la responsabilidad, ni siquiera el conocimiento necesario para autoconducirnos, a pesar de que siendo adolescentes pensamos que sí podemos hacerlo.

Pero cuando llegamos a la etapa de adultos o cuando tenemos el sentido de poder percibir a conciencia nuestra vida y entorno, con la posibilidad de disfrutar de un cierto margen de tiempo de calidad para nosotros, es el momento para comenzar a vivir una nueva y diferente etapa de nuestra vida, donde podamos ser más auténticos, expresar con responsabilidad lo que pensamos y sentimos, ser más espontáneos para hacer aquellas cosas que nos provocan, que nos inspiran o que nos relajan.

¿Qué esperas para hacerlo? Piensa en qué te impide hacerlo y busca la manera de resolverlo. La verdadera libertad llega a nosotros, como consecuencia de la madurez, la experiencia, la responsabilidad y la conciencia que cada día vamos adquiriendo. En realidad, todo depende de la intención que tengamos y de la decisión valiente y entusiasta que tomemos de vivir como en realidad quisiéramos hacerlo.

LIDERAR TU CAMBIO
Algunas personas tienen miedo a los cambios, pero lo más sano de todo es tener presente que si tomaste una decisión y finalmente te das cuenta que fue un error, debes estar fortalecido para asumirlo y cambiar de rumbo de una vez.

Si decides cambiar de trabajo, estilo de vida, entre otros, hay que tener bien claro que si de pronto estás preparado sólo para hacer un tipo de actividad en especial, tú tienes el poder multidisciplinario, es decir dentro de ti hay mucho talento y potencial que es preciso conocer para que en caso de que no hagas lo que anteriormente estabas haciendo como actividad de trabajo, pongas en práctica muchos otros conocimientos que tienes y así continuar en tu trabajo, en tu vida.

Es que nada se estanca, todo es posible si tú deseas lograrlo, la felicidad y el éxito son para ti también porque tienes muchas cosas buenas que debes saberlas reconocer, identificarlas y hacerlas brillar. Finalmente debes seguir apoyando el cambio que haz decidido por tu voluntad y no decaer en el camino, ya que hay muchas vías que puedes tomar.

Lo importante es que seas feliz y estés contento con lo que haces. Uno es el resultado de lo que piensa y hace. Si esto lo ves de manera positiva, te auguro mucho éxito. Esto debe asumirse como una conducta que puedes aprender y poner en práctica desde hoy mismo. Liderar es un arte y para ejercerlo no es suficiente con el instinto que más o menos posees para ello.

Hay que desarrollarlo, conducirlo, guiarlo y ¿quién mejor que tú mismo(a)? El cambio implica el paso de un estado conocido a otro desconocido, y la incertidumbre que esto genera produce un aumento de inseguridad y, por ende, miedo o paralización. Siempre la última decisión la tienes en tus manos, eres libre de elegir tu actitud ante los acontecimientos de tu vida. Para crecer como personas, para madurar, para mantener un equilibrio emocional que nos permita responder a las exigencias del entorno, hemos de cambiar permanentemente.

No podemos quedarnos estancados ni decir "soy así, qué le vamos a hacer", si sabes o percibes que un cambio te permitiría ser más coherente, más eficaz y más feliz. Tu historia personal demuestra que como ente pensante y sensible que eres, cambias y evolucionas cada día. Y esa es una de las emociones que te ofrece la vida: Comprobar cómo te vas adaptando, cómo vas interactuando con tu entorno.

Es curioso observar cómo a lo largo de la vida los cambios en nuestra forma de ser se producen sin darnos cuenta. Modificamos el carácter como reacción a determinados acontecimientos y no como resultado de una planificación voluntaria. El cambio produce incertidumbre y temor, por esa razón la resistencia al cambio parece una actitud natural. Dejar de lado el temor y aceptar la realidad del cambio es el precio de la mejora. El cambio vendrá de todos modos y mejor que resistirlo es liderarlo.

"No todos los cambios producen mejoras, pero sin cambios no habrá mejoras". Liderar la mejora es liderar el proceso de cambio e implica liderar la acción que tomes sabiendo que todo lo que no recibe impulso no se mueve. Nada importante se logra sin un esfuerzo importante.


Cambiar para ser más nosotros mismos No podemos quedarnos estancados si sabemos que un cambio nos permitiría ser más coherentes, más eficaces y más felices. Para poder cambiar nuestra situación tenemos que transformar nuestra conducta, y es preciso ser sincero con uno mismo para variar el rumbo. Tu vida y tu personalidad la vas construyendo y liderando cada día, y un asunto tan esencial no puedes dejarlo en manos del azar ni de la voluntad de otras personas.

¿CÓMO APRENDEMOS DE NOSOTROS MISMOS?

Todo lo bueno y lo malo está dentro de nosotros mismos, estemos o no conscientes de esa realidad incuestionable. De todo esto, nos convencemos aún mucho más, cuando logramos introducirnos y tomar conciencia de nosotros mismos. La realización y mejoramiento de nosotros mismos no es más que el proceso permanente de toma de conciencia cada vez más profunda.

Por supuesto, esto, tal vez, sólo es realizable para algunos pocos que, difícilmente, conoceremos, hasta que nosotros no nos aproximemos a ellos, más de manera inconsciente y por atracción deliberada de ellos, que por una decisión consciente nuestra.

Entre las múltiples herramientas a nuestro alcance, tenemos, además de a nosotros mismos, a las apreciaciones y evaluaciones conscientes y a veces inconscientes que hacemos acerca de los demás. De los otros, lo que más nos enerva y exacerba, son aquellas de sus características similares a aquellas de nuestras propias características con las que más descontentos estamos al interior de nosotros mismos.

Evidentemente provocar un cambio positivo, es pasar de cualquier situación determinada a otra mejor y si entendemos que esto no es cuestión de suerte, necesariamente debemos liderar el cambio.


TÚ ERES UNA BUENA RAZÓN

-Apréciate y reconoce tus cualidades y mejores características, apóyate en ellas.
-Recuerda que todo sucede por alguna buena razón. No olvides que todo pasa, lo único permanente eres tú, que has sido el único testigo de todo lo vivido... toma en cuenta tus sentimientos y tus anhelos, como el punto de referencia para volver a levantarte.

-Se auténtico(a). Se tú mismo(a), deja de imitar a los demás. Vuélvete practicante de las enseñanzas que consideras parte vital de tu verdad. No olvides que más importante que los conceptos son tus actos.

-Procura en todo momento entregar lo mejor de ti sin esperar gratificación o recompensa alguna, sólo de esta manera podrás saber qué entregas con el corazón en realidad.

-No importa en qué lugar te hayan colocado las circunstancias o tus elecciones, este es el mejor lugar para dar lo mejor de ti, con excelencia, calidad y dedicación a tu mundo. Además, ahí es donde se encuentran las condiciones para tu aprendizaje en este momento, acéptalo y disponte a aprender cualquier lección pendiente.

-Aprender a aceptarnos y a crecer a partir de lo que somos y tenemos y no a partir de lo que quisiéramos ser o tener.

En consecuencia, confiar en nosotros es abrir la puerta para hacer el camino de nuestra vida, y es también la esperanza y la ilusión con la que se mueve una existencia que sabe de su sentido y proyecto allí donde vive.                            
Para reflexionar:
 
El fenómeno del liderazgo se deriva de la capacidad de mover a la gente, de inspirarla, de entusiasmarla y hacerla sentir capaz, valiosa y llena de poder.
El líder promueve cambios que transformen las limitaciones del presente en los beneficios del mañana, convence a todos que las cosas pueden ser mejores de lo que son y, sobre todo, muestra un camino para lograrlo.
Líder es, en esencia, aquel que es capaz de encontrar una salida en medio de la turbulencia, de ver oportunidades donde los demás ven obstáculos y de trasmitir optimismo y generar esperanza en la adversidad. Si algo hace un líder es despertar en al otro las ganas de querer hacer lo que tiene que hacer.
Si me preguntasen por dos sinónimos de liderazgo, dos términos que lo definan en su esencia, diría sin dudar estos: influencia y entusiasmo.
Los líderes buscan la construcción de relaciones basadas en la valoración, en el respeto, en la confianza.
Sin duda, una de las cosas más importantes que hace un líder es impactar la vida de otros.
Liderazgo tiene que ver con inconformidad. Ella le hace soñar, anhelar, desear, visionar y utiliza todas las energías del presente para construir las posibilidades del futuro.
Los líderes están por todos lados, vivimos rodeados de ellos. Silenciosos y serenos, humildes y poderosos, sencillos y profundos, van marcando nuestras vidas, sin proezas ni demostraciones, en la pequeña gran epopeya del día a día.
El liderazgo surge y se explica en los momentos de cambio y transformación en donde se cuestiona la realidad actual y se genera la imperiosa necesidad de cambiarla.
Liderazgo tiene que ver con mover gente. No hace falta multitudes. Basta con mover a una persona por un momento. Así de sencillo, así de simple, aunque parezca insignificante.
Al menos que sufra de alguna patología, nadie admira como líder a alguien que le humilla, que le descalifica, que le quita valor.
El liderazgo es un fenómeno relacional y emocional. Tiene que ver con “otros” y con “ganas”.
Pensamiento: Si tus acciones inspiran a otros a soñar màs, aprender màs, hacer màs y ser mejores, eres un lìder. Jack Welch
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domingo, 3 de marzo de 2013

Cómo hablar en público con éxito



Una buena capacidad para hablar en público puede hacer por tu carrera más que los diplomas de las universidades más destacadas del mundo. Los buenos oradores, de forma intuitiva, son buenos contadores de historias. al apoyarse en la narración y las anécdotas la presentación deja de ser una transmisión aburrida de datos para convertirse en una exposición reveladora, sugestiva e inolvidable.
 
 

Hablar en público representa uno de los temores más grandes para la mayoría de los seres humanos. Se le denomina glossofobia, miedo de hablar en público o temor oratorio. El miedo es imaginario.  
El hecho de hablar frente a un grupo de personas podría convertirse en un episodio desagradable si no dominamos las técnicas, herramientas y estrategias de la oratoria. Hacer el ridículo, ser criticados sin piedad y sentir que está en juego nuestra reputación son causas del miedo escénico. En realidad, son situaciones imaginarias y absurdas producto de nuestra imaginación debido a que todo está en cómo nos enfocamos mentalmente. Definitivamente, somos el resultado de nuestros hábitos, pensamientos y creencias.
 
¿Cómo dominar el miedo escénico? Otros aspectos que afectan nuestra actuación en público son; el poco dominio del tema, la poca confianza en uno mismo, complejos, la falta de práctica y la escasa experiencia en la comunicación pública. En este sentido, es preciso prepararnos profesionalmente para ese momento, tener una actitud de ganador, decisión, audacia y optimismo. Los oradores profesionales saben con exactitud cómo van a manejarse en escena, tienen la certeza de cómo desarrollarán su actuación y poseen la convicción de que su intervención será un éxito. Así lo han decidido.
 
 

Tú puedes hablar en público con éxito Si nuestra actuación es exitosa, ganaremos credibilidad, respeto y admiración de la gente, por lo tanto, si quieres dar una imagen de alguien que sabe a dónde va, que tiene una actitud positiva hacia la vida, ideas dinámicas, don de gentes y liderazgo, el lenguaje persuasivo es el principal instrumento que deberás utilizar para transmitir esa imagen que deseas. Hablar con orden, claridad, entusiasmo y persuasión no es un lujo, es una necesidad. El 90% de nuestra vida consiste en hablar o escuchar, solo el 10% en leer o escribir. Por esta razón, cada vez más personas están aprendiendo cómo hablar en público con éxito.
 
¿Por qué es necesario saber hablar en público? Saber algo no es idéntico a saber decirlo, lo que no se comunica no existe. Esta es la importancia de la comunicación oral. En los negocios o cualquier otra actividad de interrelación humana, la forma en que hablemos, en que nos comuniquemos, será el patrón por el cual se nos juzgará, se nos aceptará o rechazará. Quien no sabe expresar sus ideas y conocimientos con claridad, tiene menos oportunidades de éxito en su actividad o profesión. Aunque algunas personas tienen el don natural de la palabra, es bueno señalar que un orador o buen comunicador no nace con estas capacidades, sin embargo, puede desarrollar sus habilidades comunicativas mediante el ejercicio de ciertas técnicas y la práctica frecuente.
 
• Saber hablar en público te brinda la oportunidad de expresarte integralmente delante de grupos de personas. • A medida que practicas el arte de hablar en público, la confianza en ti mismo se fortalece. • Vigoriza el carácter y te ayuda a tomar decisiones con mayor precisión. • Potencia la memoria y rejuvenece tu mente. • Facilita tus relaciones interpersonales. • Te hace parecer más inteligente porque transmites ideas y conocimientos. • La práctica constante de esta actividad te ayuda a aumentar tus ingresos económicos y te permite disfrutar de una mejor calidad de vida. • Te capacita para mantener la calma en momentos de presión. • Te proporciona más energía y entusiasmo para entrar en acción. • Son muchas las ventajas que te ofrece este conocimiento práctico.
 
 

¿Cómo empezar a hablar en público? Uno de los grandes secretos de la oratoria es que los buenos comunicadores, de forma intuitiva, son buenos contadores de historias. Al apoyarse en la narración y en la anécdota, la presentación deja de ser una transmisión aburrida de datos para convertirse en una exposición reveladora, fascinante e inolvidable. Otro aspecto importante de la oratoria es que también hay que saber hablar para ser escuchado y respaldar el mensaje con hechos tangibles Lo notable es que el hecho de tener que hablar ante extraños, o en una simple reunión de trabajo, no parece ser una tarea sencilla a la que la mayoría de las personas considere como fácil. El buen discurso es un medio de servicio público, no es una actividad para lucirse ante los demás. Es una tarea ardua que requiere años de trabajo práctico.
 
Hay tres clases de oradores 1. Aquellos a quienes se escucha. 2. Aquellos a quienes no se puede escuchar. 3. Y aquellos a quienes no se puede dejar escuchar.
Existen tres clases de discursos Se considera que hay tres tipos diferentes de discursos, según su finalidad: 1. Discursos destinados a informar. 2. Discursos destinados a la acción. 3. Discursos destinados a entretener. Pero el objetivo de cada uno es persuadir, sin duda, ese es el objetivo principal de la oratoria. Algunos consejos a tener en cuenta Como en toda actividad profesional, la preparación previa es indispensable cuando nos disponemos a hablar en público. Un orador profesional se considera a sí mismo un atleta de la palabra, y como los buenos atletas, invierten su tiempo en potenciar sus capacidades mediante la práctica y el ensayo constantes.
 
Tu intervención no comienza justo cuando te hallas de pie frente al público, toda esta historia se inicia días antes, quizá semanas, cuando sabemos con certeza cuál será el día exacto de nuestra presentación. En esta actividad, el azar, la suerte o la casualidad, no son los mejores aliados, la intervención debe ser planificada con mucha anticipación y responsabilidad. En este caso, la preparación si es nuestra mejor aliada. Winston Churchill decía; “Si tengo que pronunciar un discurso de dos minutos, empleo dos semanas en su preparación, si se trata de un discurso de diez minutos, me lleva dos horas. Pero si tengo que hablar durante dos horas, ya estoy listo”.
 
Exprésate siempre en forma positiva El Dr. Herbert Clark, psicólogo de la Universidad John Hopkins, hizo el sorprendente descubrimiento de que a una persona común le lleva un 48 por ciento más de tiempo comprender una frase en forma negativa que en forma positiva. Por lo tanto, se confirma científicamente algo que se sabía de manera empírica: la más eficaz comunicación consiste en hacer afirmaciones positivas. Visto esto, recomendamos siempre comenzar una exposición con frases positivas. Y si es necesario dar un mensaje negativo a una persona, lo ideal es rodearlo con frases positivas para amortiguar su impacto. ¡Es hora de trabajar! Cualquier actividad de aprendizaje necesita ser transformada en práctica para poder obtener resultados.


Por esta razón, te invito a realizar el siguiente ejercicio que será de gran ayuda para iniciarte en el fascinante mundo de la oratoria. El ejercicio es realmente muy fácil; 1. Investiga sobre el tema que más te guste, por ejemplo; mercadeo, informática, cocina, automovilismo, etc. 2. Redacta un resumen de veinte (20) líneas sobre el tema investigado (Resalta la idea principal del tema). 3. Una vez finalizada tu redacción, lee el texto en voz alta al menos unas tres veces con el propósito de ensayarlo y familiarizarte aún más con el tema. Recuerda que es muy importante pronunciar correctamente las palabras. Luego, graba en audio tu cuarta lectura en voz alta. Revisa la grabación, y si no te gusta, repite el proceso. 4. Busca tu dispositivo móvil y grábate en video. Ubícate en un lugar bien iluminado y habla sobre tu tema frente a la cámara. Durante tu exposición mueve las manos para apoyar lo que dices y mira directamente a la cámara como si hablaras con alguien. Tu mensaje debe ser conciso, no dudes al hablar. Pronuncia frases cortas y sepáralas con pausas de un segundo, es la única manera de que los oyentes comprendan lo que dices. 5. Revisa el resultado de tu video, y si no te gusta, repite la toma. Recuerda, tu mejor crítico eres tú mismo.
 
Estos ejercicios te van a ser muy útiles para iniciarte en esta actividad de la comunicación. Sin embargo, la práctica y el entrenamiento profesional impulsarán definitivamente tus habilidades para hablar en público con éxito. Tenemos mucho que hablar sobre este tema.
 
Tu puedes destacarte en cualquier area de tu vida, tienes que dar siempre lo mejor de ti en todo momento. La buena comunicacion te ayuda a incrementar tu poder de convencimiento, tener màs confianza en ti y a expresarte con seguridad. Es decir, es el secreto para todos aquellos que desean ver su inspiración plasmada en un discurso coherente y presentado con eficacia, factores indispensables para proyectar tu carrera profesional y tu vida personal.
 
Cualquier pregunta, puedes consultarla por correo electrónico: oratoriamoderna@gmail.com
 
Pensamiento:“El éxito es el producto de una actitud de si puedo” Brian Tracy
Para cometarios puedes escribir a: conductasexito@gmail.com

viernes, 8 de febrero de 2013

La Crisis: ¿adversidad u oportunidad?

Muchas personas cuando leen o escuchan la palabra crisis suelen asociarla con una calamidad, el caos, el desastre, un problema, desgracias, desempleo o la ruina. Es una palabra que, sin duda, produce muchos dolores de cabeza para quien no tiene la información y la visión adecuadas ante una situación aparentemente difícil. Es natural que una persona que no esté preparada para ese cambio pueda ver todo a su alrededor como una adversidad.
La crisis es una situación que nos avisa que ha llegado el momento de hacer un cambio urgente en algo, es la hora de tomar una decisión, pero depende mucho de la actitud de la persona ante una circunstancia en particular. Seguramente, tu escuchas y lees la palabra crisis varias veces al día, crisis económica, crisis personal, crisis mundial, crisis política, crisis social, crisis familiar, crisis, crisis y más crisis, pero sin conocer su significado real.
La palabra crisis viene del griego Krisis y este del verbo Krinein, que significa “separar” o “decidir”, también los chinos tienen su propia definición al respecto y para ellos la palabra crisis tiene dos significados: peligro y oportunidad. Por esta razón, podemos decir que la crisis es un momento de cambio o ruptura para tomar una decisión sobre cuál camino escoger, el camino del peligro o el camino de la oportunidad, al fin y al cabo es una decisión personal.



La palabra crisis parece una constante en nuestra vida, sin embargo, cualquier crisis nos puede brindar una oportunidad de aprendizaje y crecimiento. La actitud normal de la mayoría de los seres humanos ante una crisis es la ansiedad y la incertidumbre permanente que los paraliza en un punto haciéndose una sola pregunta ¿y ahora qué hago?.



Es lo primero que nos viene a la mente y por lo regular vemos el lado negativo del problema, es decir, nos paralizamos y no sabemos qué hacer ante tal acontecimiento.Quedar paralizados ante una crisis es una actitud completamente normal cuando no tenemos ni la educación, ni la preparación adecuada para responder de manera positiva ante esa dificultad.


Cuando hablo de educación y preparación no me refiero únicamente al hecho de tener un título universitario, sino de utilizar nuestros mejores recursos, conocimientos y talentos como persona para solucionar ese problema satisfactoriamente.




Decía el célebre compositor y músico de jazz estadounidense Duke Ellington“Los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe”.
Ahí está la clave, cuando nos enfrentamos a un problema o a una situación difícil, es la oportunidad para demostrar con nuestros conocimientos, nuestros recursos, nuestras habilidades y talentos quienes somos en realidad y qué sabemos hacer.







La mayoría de las personas tienen la idea de que otros vendrán a salvarlos o a resolver sus problemas, piensan que vendrá un enviado, un mesías, un gobierno paternalista a solucionarles hasta los problemas más insignificantes, incluso a destaparles la tubería del lavamanos y les aseguro que no exagero. Pero la realidad, es que cada persona tiene la capacidad y la responsabilidad de solucionar sus propios problemas, de demostrar que si se puede superar cualquier obstáculo y eso, sin duda, es mucho más gratificante.
Estamos acostumbrados a echarle la culpa a otros y no asumir nuestra propia responsabilidad, solo nos quejamos para no enfrentar nuestros problemas, en lugar de solucionarlos. Henry Ford decía “La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos”, y es que cada ser humano tiene su propio potencial y talento para transformar un problema en solución, para convertir una adversidad en una oportunidad.


Imaginemos al dueño, encargado o empleado de una tienda, mirando a la gente que pasa, mientras habla de lo mismo con los compañeros de trabajo que seguramente estarán jugando póquer con la computadora o escuchando música para matar el tiempo, y cuando se aburre de lo mismo de todos los días, sale de la tienda a respirar otro aire y de repente ¡sorpresa! el vecino de la tienda de al lado está en lo mismo: respirando otro aire.

Por su puesto, nunca falta el acostumbrado saludo ¿Cómo está la cosa? y la típica respuesta “la cosa está mala” o “las ventas están duras..no hay vida”. Frases como estas y muchas otras, alimentan de pesimismo el vocabulario cotidiano de la gente que solo ve la crisis como una adversidad, en realidad es una manera de hablar para estar en sintonía con los demás, para estar a la moda y quejarse de lo mismo porque los demás lo hacen, es decir, hacer que ruede la queja hasta que todos se quejen de lo mismo, en lugar de buscar la solución al problema, en este caso, llenar la tienda de clientes con nuevas promociones, ofertas especiales, atención personalizada, estrategias publicitarias, en fin, abrirse a nuevas posibilidades y generar nuevas ideas para aumentar las ventas y destacarse del montón que seguirá quejándose de la misma situación.



Para ver la oportunidad donde otros solo ven la adversidad es necesario observar la crisis desde otro punto de vista, para visualizarla con mayor perspectiva y con menor apasionamiento. Recordemos que todo tiene un lado negativo y un lado positivo, es una ley universal, pero la mayoría de los seres humanos solo ven el lado negativo porque no se necesita pensar mucho.





La única forma de cambiar nuestra manera negativa de ver las cosas, es comenzar a ver el lado positivo de cada situación. Este ejercicio práctico está comprobado; toma un lápiz y papel y selecciona cualquier problema que tengas, por muy simple que sea, escribe el problema en la parte superior de la hoja, luego enumera una lista de características negativas del problema y al dorso de la hoja haz una lista de características positivas o posibles soluciones a ese problema.

Al principio te costará un poco de trabajo encontrar mas puntos positivos que negativos, pero te sorprenderás cuando la lista de soluciones supere en cantidad a la lista de adversidades. Te recomiendo que hagas de este ejercicio un hábito y te garantizo que comenzarás a notar los cambios positivos en su vida. Recuerda, la crisis puede ser también una oportunidad para ti.





Caerse està permito levantarse es obligatorio. Tambièn, puedes caerte siete(7) veces pero tienes que levantarte ocho(8) y muchas màs veces si es necesario.





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domingo, 9 de octubre de 2011

Prepárate para mañana

Todos generamos sueños durante nuestras vidas, también deseamos creer, en lo más profundo de nuestro ser, que hemos adquirido poderes especiales, talentos innatos, que somos diferentes, que podemos lograr lo que queremos y hacer de este mundo algo mejor.

En algún momento de nuestras vidas, todos tenemos una visión acerca de la calidad de vida que creemos merecer. Sin embargo no siempre conseguimos lo que queremos y nos vemos envueltos en frustraciones y rutinas de la vida cotidiana, hasta el punto de dejar pasar la existencia sin hacer ningún esfuerzo para cambiar ese estatus.

Los sueños que alguna vez se tuvieron se han desvanecido para las mayorías, y con éstos la voluntad que teníamos para configurar nuestro propio destino. Tengo la creencia de que todos estamos aquí para contribuir en algo único, que en lo más profundo de nosotros mismos yace un don especial. Creo verdaderamente que en todos nosotros hay un gigante dormido. Quizá sea un talento que coincide con una competencia, o una afición que puede contribuir a nuestros sueños. Puede tratarse de una forma especial de relacionarse con las personas, una actividad genial para la venta o la innovación tecnológica.

La cuestión es cómo despertar ese gigante interior y así poder salir, quizá, de nuestro círculo vicioso, o tal vez reinventar nuestro círculo virtuoso. Tu y yo tenemos que prepararnos para el cambio y convertirnos en nuestros propios asesores y dominar nuestras propias vidas. Un proverbio chino dice “siembra un pensamiento, cosecha una acción. Siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter. Siembra un carácter, cosecha un destino”. Para lograr este cambio requerimos congelar nuestro sistema de creencias de lo que no somos capaces de hacer, ya que todos los progresos personales empiezan con un cambio en las creencias.

Hay mucha gente que llega al final de sus vidas preguntándose, ¿qué podría haber llegado a ser?... No permitas que eso te suceda también. Quizás el ser consistente sea un elemento importante en nuestras vidas... ¿acaso no es eso lo que todos andamos buscando? Creo que no queremos crear resultados positivos de vez en cuando: no queremos sentirnos alegres y realizados solo un momento, ni ser los mejores sólo esporádicamente. Lo que buscamos es la consistencia, y la verdadera consistencia queda establecida por nuestros hábitos. Todo está abierto para que lo exploremos.

Puede hacernos sentir un poco temblorosos al comienzo. Está bien, y es natural sentirse así, pero no dejes que eso ensombrezca la oportunidad de experimentar la aventura que se te ofrece, junto con el temor. Muévete con suavidad, siente el aleteo en tu interior, extiende las alas y se libre. Simplemente deja de aferrarte a la seguridad de la rama, sal de ella y todo el firmamento será suyo. ¿Sabes que puedes volar? ¿Qué está esperando tu rama para romperse? ¿Quién o qué la puede cortar?

El mando de tu propia vida

He oído decenas de veces un decir popular: El que nació para martillo, del cielo le caen los clavos". Y parece una gran verdad lo que el decir sugiere: Un mundo de coincidencias donde por más que la voluntad humana intente cambiar las circunstancias, hay una fuerza superior que lo manipula todo, el destino, ese que nosotros mismos hacemos.

Un buen líder se distingue de los demás cuando empieza a inspirar y desarrollar a las personas que le rodean. Él toma a los suyos y los eleva del lugar donde están a un nivel superior. Él tiene confianza en sí mismo y no tiene temor de que otra persona se pueda desarrollar más allá de él.

¿Cuánto tiempo más tendrá que pasar para darnos cuenta de que el liderazgo no depende ni de los títulos, ni del puesto, ni de la persona por sí misma, ni de quien la sostiene en el poder? A mi juicio, todo líder debe: Demostrar buenos modales y un verdadero respeto por los demás. Alcanzar un buen nivel de educación y cultura. Dar el ejemplo. Alcanzar un alto sentido de credibilidad. Ser capaces de escuchar a los demás. Desarrollar iniciativa personal. Crear o proponerse un objetivo. El líder no subestima ni a su gente ni a él mismo. ser un constante agente de cambios.

El líder enfrenta el reto cotidiano de desarrollar habilidades para conducir el cambio y a la vez influir en su rumbo, dirección y amplitud. El verdadero líder es quien comienza a auto educarse y perfeccionarse en la práctica de las virtudes humanas. Con su ejemplo estará marcando la pauta para que otros a su vez busquen desarrollarse y desempeñarse de una manera integral. El Líder que se necesita a partir de esta lectura es el Líder del Ser. Un Líder más humano que el Líder autoritario Un Líder es aquella persona capaz de influir, guiar y configurar las actitudes, las expectativas y comportamientos de los demás. Para ser líder del Desarrollo Humano se requiere tener vitalidad, motivación, pasión, entusiasmo, alegría, compromiso, decisión, acción.

Pensamiento: “La calidad nunca es un accidente; siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia”. John Ruskin

Blog: http://conductasexito.blogspot.com