domingo, 8 de mayo de 2011

La madre por encima de todo

Hoy felicito a todas las madres en su día, además quiero felicitar en especial a mi mamá por ser un gran ejemplo en mi vida y a mi hermana Maria Cristina, ambas son madres ejemplares. A todas ustedes les dedico este artículo, pero quiero que sepan que de todos los derechos que tenemos las mujeres, el más grande es ser madre.

Y las que aún no lo son, el deber es amar y respetar a sus madres por encima de cualquier circunstancia. Ya que, el amor de una madre es el más grande apoyo que hace que un ser humano logre lo imposible. Como se dice por ahí “una madre lo puede todo”, pero a veces, nos olvidamos que las madres aguantan de todo y muchas veces se olvidan de si mismas.

Ahora bien, profundizando un poco, encontramos que el amor lo es todo. ¿Qué significa para ti ese amor? La palabra amor suele tener muchas connotaciones, y se ha abusado tanto de ella, que su significado original se ha perdido. Cuando nos dicen que “amemos al prójimo”, nos suena a obligación; cuando nos comentan que “el amor es ciego”, nos parece de telenovela; que el “amor es ingrato”, lo asociamos con un desencanto sentimental. Y si nos dicen que “debemos ser amorosos”, lo vinculamos con debilidad.

En fin, muchas veces confundimos el significado del amor y lo vemos como algo ajeno a nuestra cotidianidad. El amor debe ser acción, debemos incorporarlo a nuestra vida diaria. Es urgente que comencemos a ser conscientes de la importancia de materializar el amor en nuestro hogar. El verdadero amor debe hacer que seamos amables y agradecidos en nuestras relaciones con los demás.

El amor es perdonar y aprender a superar las circunstancias difíciles, es aceptar que los demás no son perfectos. El amor en acción es ternura debemos expresar nuestro amor hacia los otros con un trato considerado y cariñoso, decirles cuánto los queremos, los admiramos y lo mucho que los necesitamos, pero con sinceridad.

El amor debe ser respeto, pues nada es lo suficientemente grave como para maltratar a los tuyos. Cuando se acaba el respeto se termina todo. Nuestro hogar debe ser, ante todo, un lugar a salvo, un espacio de amor, un apoyo incondicional, respeto, tolerancia, amabilidad, consideración, justicia y comprensión.

Tú recompensa
Muchas personas crecieron en familias donde nunca fueron reconocidas por su buen comportamiento, a pesar de que hicieron todo el esfuerzo por dar lo mejor de si mismos en todo momento, ni siquiera se sintieron tomados en cuenta. Es muy importante aprender a recompensarnos a nosotros mismos y no es suficiente con sentirnos mentalmente bien por lo que hacemos y como lo hacemos, hace falta premiarnos, “darnos un gustico” de vez en cuando.

¿Hace cuanto tiempo deseas algo?, como por ejemplo: asistir a algún evento especial, irte de viaje, adquirir un televisor mas grande o simplemente tener la oportunidad de quedarte en la cama un rato mas el domingo? ¿Que más necesitas hacer, para aceptar que si te lo mereces? ¿Para cuando lo vas a dejar? No esperes a que otros te sorprendan, decide ahora mismo por ti.

Hacer felices a los que amamos es una labor muy bella, pero decir que nuestra felicidad depende únicamente de la felicidad de otros, puede ser equivocado. Estamos programados para complacer a otros, sabemos lo que necesitan, lo que les daría gusto tener y es posible que estemos dispuestos a realizar cualquier esfuerzo o sacrificio para complacerlos y sentir que somos felices cada vez que podemos hacerlo. Entonces es muy importante que aprendamos a hacer lo mismo con nosotros. ¿Sabias que cuando no somos recompensados, nuestro espíritu comienza a sentirse vacío, triste y desanimado?

Prémiate


Deja de esperar a que sean otros, quienes te recompensen por un día bueno o por una vida bien vivida. Recompénsate cuando hayas realizado una tarea especial o cuando hayas alcanzado un logro. Quiérete. Es posible que necesites fortalecer tu autoestima un poco debilitada por alguna de las situaciones que has vivido. Comienza por reconocer tus actitudes y gestos positivos, además de estar atento para darte cuenta de tus características especiales.

Valórate y se feliz todos los días

Recordemos que somos nosotras quienes enseñamos a los demás cómo es que van a tratarnos. Muchas veces somos nosotras mismas quienes asumimos la mayoría de las responsabilidades, bien sea porque nos enseñaron a ser así desde pequeñas, o porque todavía estamos esperando a que él o nuestros hijos, ya grandes, consideren la posibilidad de suavizar la carga que nos hemos impuesto a nosotras mismas. Nos hace falta desarrollar la auto motivación, para no depender tanto del reconocimiento o la calificación que nos quieran o nos puedan dar los demás.

Todos queremos ser felices, pero ¿qué podemos hacer en verdad para atraer aquellos raros momentos en que nos sentimos plenos, tranquilos o totalmente satisfechos? ¿Cómo prolongar o hacer más frecuentes estos instantes de felicidad? ¿En verdad de qué dependen: ¿De que los demás nos aprueben? ¿De nuestros amigos, de tener una mejor casa o del poder comprar un carro del año o dependerá del tener una pareja perfecta?

Cuántas veces buscamos desesperadamente conseguir algo, insistimos hasta que lo logramos, como por ejemplo un carro nuevo, nos sentimos orgullosos, entusiasmados y satisfechos de haberlo conseguido, lo mostramos a los amigos y a los vecinos extendiendo un poco más nuestro bienestar pero unas horas o unos días después, volvemos a sentirnos vacíos por dentro y nos preguntamos: ¿Y ahora qué? Un filósofo decía alguna vez: “Conseguir algo o no conseguirlo, nos produce la misma sensación de insatisfacción al final del proceso”. La felicidad no depende de lo que hagamos o dejemos de hacer, ni de lo que tengamos o no.

La felicidad no está afuera, está adentro de cada uno de nosotros y depende básicamente de nuestra actitud y forma de ver e interpretar la vida. Cada uno de nosotros puede construir su propia felicidad. Somos felices cuando nos sentimos a gusto con nosotros mismos, con lo que hacemos. Cuando tenemos sueños y trabajamos en la realización de los mismos, Podemos ser tan felices como queramos. Cuando nos dedicamos a realizar nuestras tareas cotidianas con entusiasmo, con calidad, responsabilidad, amor y entrega, podemos proyectar nuestros mejores sentimientos y experimentar una gran felicidad.

Pon de tu parte: Ten Voluntad: Todos somos libres para elegir y decidir lo mejor para nosotros. Podemos crear la vida que deseamos o por lo menos tenemos la posibilidad de intentar tenerla y en este proceso la voluntad puede ser esa energía que nos permita desarrollar todas nuestras potencialidades y mantenernos en el camino que hemos elegido hasta conseguirlo. Fortalecer la voluntad significa darle valor a las pequeñas cosas de la vida cotidiana. Nuestra actitud esta influida por lo que pensamos y decimos. Cultivar la voluntad requiere desarrollar la paciencia, la autoestima, la perseverancia y la disciplina y al mismo tiempo nos abre la posibilidad de conectarnos con nosotros mismos.

Reflexiòn: Tomémonos un momento para rendir honor y tributo a la persona que llamamos Mamá.No hay sustituto para Ella.Alegra cada momento.¡Es tú Madre!
Ella estará allí para ayudarte con tus dolores, tus penas, tus frustraciones.


Pregúntate a ti mismo: ¿Has separado tiempo para estar con Ella, para escuchar sus quejas sobre el trabajo en la cocina, su cansancio? Sé prudente, generoso y muéstrale el debido respeto, aunque tú pienses diferente de Ella.

Un regalo especial en tu día
De pronto no te conozco personalmente pero para mi vales mucho por estar siempre pendiente de los artículos de Conductas pero si tu eres madre, hija(o), esposo, hermano(a). Todos hemos nacido de una madre y mi regalo para todas ellas es esta reflexión. Todos los días deben ser para agradecer a ese ser tan maravilloso que te trajo al mundo y tu como hijo(a), pareja o simplemente como seres humanos, debemos demostrarle a ella que la vida es para vivirla y ser feliz. El mejor regalo para ella en este dia, y todos los dias, es respetarla y amarla. Y para ti que eres madre, comienza por valorar cada dias mas, ese privilegio ùnico de ser madre.

Madre:
M: Por la Maternidad, el regalo de cualquier mujer y la seguridad de cualquier hijo
A: Por el Amor de una madre. Insuperable.
D: Por el Deber, que ella siente, y que pone por delante de su propia felicidad. Y por la Dedicación hacia sus hijos.
R: Por ser la Reina de su familia, aunque no se lo mostremos.
E: Porque es Especial. Por su amor, por su entrega y por la forma en la que intenta mantener unida a toda su familia.

Para ti mami: Eres la única persona del mundo que siempre está, de forma incondicional. Si te rechazo, me perdonas. Si me equivoco, me acoges. Si los demás no pueden conmigo, me abres una puerta. Si estoy feliz, celebras conmigo. Si estoy triste, no sonríes hasta que me hagas reír. Eres mi amiga incondicional. Gracias.

Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio.Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás lo han perdido. Gracias por ser mi madre

Pensamiento:"Madre: la palabra más bella pronunciada por el ser humano", Kahil Gibran.

Mucho éxito!!!!



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