miércoles, 18 de agosto de 2010

Tu vales mucho!!! Crèelo


En esta oportunidad deseo reflexionemos juntos acerca del motor propio que tienes y a veces le ponemos "peros" y no hacemos lo que realmente deseamos solo por no saber como automotivarnos. Mas bien nos decimos, "bueno algún día será". Yo quiero decirte que "Tu Vales Mucho" y no esperes nada de las otras personas, mas bien espera mas de ti y como siempre te digo "Brilla con luz propia".
Un día cualquiera sales a la calle y qué pasa... corres el riesgo de que te ocurra un milagro y de no volver a ser el mismo(a). Si contemplas tu mundo interior .. corres el riesgo de ser feliz. Si trabajas en tus sueños... corres el riesgo de convertirlos en realidad. O como digo en mis charlas y talleres: " en vez de mirar hacia fuera, trata de que esos mismos ojos te vean a ti por dentro".

Entiendo perfectamente que el mundo gira muy rápido y sucede muchas cosas a la vez y nosotros estamos como envueltos en esa nube y no nos detenemos a pensar en nosotros. Fíjate, casi no hablamos de nosotros, ni nos damos a conocer ya que siempre le damos más valor a otros temas que hacen de nuestra verdadera forma de ser esté en algún rincón en silencio. Al final del cuento, las cosas suceden, pasan y nosotros nos sentimos vacíos, porque nunca nos dimos a conocer tal cual somos.

Crecemos escuchando frases negativas asociadas a muchos de los intentos que hacemos para realizar nuevas actividades, para desarrollar nuevas destrezas o simplemente para iniciar algo nuevo. Cuántas veces se nos prende el bombillo y nos iluminamos con una idea, con un proyecto o con un sueño, en un instante nos sentimos radiantes de entusiasmo y corremos a compartirlo con nuestra pareja o con un buen amigo buscando su apoyo para llevarlo a cabo.

Luego de escuchar sorprendidos nuestra propuesta, nos responden: Sí, tu idea es fantástica, pero... Si, nos ofrecen un pero gigante, infranqueable, un pero que nos recuerda todos los obstáculos, los inconvenientes, las limitaciones que se podrán presentar y que no podremos superar, nos los enumeraran uno detrás de otro sin parar, pronosticándonos un fracaso absoluto e irremediable, apagando nuestra ilusión antes de darle forma.

Estos peros son como un manantial de agua helada que baja nuestro entusiasmo, que como una nube negra pesada y pegajosa se posa sobre nuestro proyecto para ahogarlo antes de nacer... Entonces, unos minutos más tarde nuestro ánimo queda por el suelo y nuestro proyecto anulado.

A veces es peor, sucede que somos nosotros mismos los que nos saboteamos la posibilidad. Ante la perspectiva de emprender un nuevo desafío, nos asaltan miles de dudas, pensamos sólo en lo peor, en que no podremos, en que no somos capaces, en que es muy difícil conseguirlo, pensaremos en los innumerables percances que pueden ocurrir... es en ese momento cuando nos paraliza el miedo y nos quedamos inmovilizados y ante este panorama tan negativo, abandonamos cualquier proyecto que pueda ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida.

¿Para cuándo, entonces?
...termine la universidad; ...me case; ...tenga hijos; ...los niños crezcan; ...me retire; el cambie el gobierno, me mude de vivienda o a otro país... y así sucesivamente va pasando el tiempo y de pronto: ¡Ah, ya es demasiado tarde, no lo hice!

La cuestión es que no queremos vivir el presente que tenemos y posponemos el futuro, pero no le ponemos una fecha para vivirlo. Si quieres realmente hacer o tener algo, entonces tendrás que ponértelo como propósito, visualizarlo y decir que eso es lo que quieres y que lo lograrás.
Hasta aquí vamos bien, pero solo visualizarlo y decirlo no nos hará conseguirlo. Llegó el momento de convertir el propósito en una meta, porque sin una fecha determinada para realizar tu propósito, nunca será incluido dentro de tus triunfos. Decide cuándo quiere alcanzarlo y anótalo en un lugar que no se borre.
Muy bien, ¿crees entonces que lo lograrás? Pues te digo que si lo dejas hasta ahí, no haz hecho casi nada; llegará el día anotado y sólo te quedará borrar la fecha y poner otra... la que volverás a borrar cuando llegue.
Lo siguiente será hacer un plan para llegar a tu meta. Toma una hoja y comienza a anotar lo que necesitas para llegar; por ejemplo, si es para estudiar una carrera o maestría, necesitarás dinero, ¿de dónde lo sacarás? Necesitarás tiempo para asistir a las clases o estudiar, ¿lo tienes o lo consigues? Y así, listar y analizar cada una de las variables que harán posible que tu meta se convierta en realidad.

Ahora podrás escribir una fecha más real, tiene las variables bajo control y sabes cuándo comenzarás a hacer cosas. Esas variables pasan a tu agenda y, cuando llegue el día, comenzarán a ser ejecutadas. Siguiendo el ejemplo, quizás hoy tengas que llamar a la universidad para saber cuándo comienzan las inscripciones para la maestría y los requisitos. Entonces ya tienes una tarea para hoy, si no la pones en tu agenda, se te puede pasar el día, o puede llegar el día de la inscripción y tu no haz reunido el dinero o los documentos necesarios.

Sabes? vivir el presente con felicidad es lo que se llama ser feliz. Recuerda que el presente no es más que el futuro del pasado, es lo que tu construiste, bien o mal, es lo único que tienes. Y mejor que eso, la mayoría de las cosas que nos hacen felices no se compran”.

"Cuando quieres alcanzar algo en la vida, inmediatamente toda tu energía se alínea con tu intención, cada pequeño esfuerzo comienza a estar dirigido hacia la consecución de esa meta".

De pronto te preguntas: ¿Cómo me motivo?. Pues, te digo que la automotivaciòn es la respuesta.
En los últimos días me he dado cuenta de la falta de motivación que tienen muchas personas. Puedo pensar fácilmente, en este momento, en algunas personas que conozco. Veo cómo se les pasan los días sin que hagan algo para transformar su estilo de vida, para ganar entusiasmo, alegría, vitalidad y ganas de vivir.
Estoy segura de que algunas ni siquiera se han dado cuenta de esto, se quejan de que no les pasa nada, siguen atrapadas en las mismas situaciones, pero, aún así, continúan esperando a que alguien llegue o algo suficientemente fuerte y emocionante impacte sus vidas, para recuperar, entonces, la motivación y el entusiasmo.

Esto es interesante, porque al dejarnos llevar por las viejas programaciones aprendidas, terminamos repitiendo el mismo comportamiento, basado en las creencias y en los prejuicios que aún no hemos cambiado

¿Qué vas a hacer para que tu vida se convierta en una experiencia más satisfactoria y gratificante? ¿Seguir esperando? Es tiempo de salir de nuevo a la vida, con pasión, entusiasmo y confianza. Deja de esperar o de necesitar que alguien se haga responsable de tu felicidad y asume las riendas de tu vida.

Necesitamos aprender a motivarnos a nosotros mismos para tener motor propio. Sentirnos motivados implica experimentar el impulso de hacer cuanto sea necesario para conseguir nuestras metas. Muchas veces necesitamos sentir que somos motivados por otras personas, pero cuando ellas dejan de impulsarnos nos detenemos casi instantáneamente.

Sentirnos motivados significa tener entusiasmo, voluntad y ganas de vivir, levantarnos cada día con optimismo; implica el no necesitar que otro nos recuerde el cumplimiento de los compromisos que hemos hecho con nosotros, con los demás y con la vida.

Cuando te sientes motivado eres más fuerte para perseverar en tu empeño. Además, puedes vencer los obstáculos con más facilidad. La falta de motivación hace que pierdas el sentido y la dirección de tu vida.

¿Cómo te gustaría vivir cada día? Muchas veces, a través de tu ejemplo y de tu actitud, eres tú quien motivas a otros a recuperar el entusiasmo y las ganas de vivir.

Comienza por ponerte una meta. Haz cada cosa con pasión. Rodéate de personas entusiastas y optimistas que puedan fortalecer tu confianza y determinación con sus comentarios o con su ejemplo. Quiérete más, para que puedas tener la motivación necesaria para hacer cosas que van a beneficiarte a ti. Toma la iniciativa y haz algo diferente hoy… Puedes transformar tu estilo de vida.

Puedes escribirme a: conductasexito@gmail.com

2 comentarios:

Raul Zavala dijo...

Uno de los aspectos que que aumenta le valor por uno mismo es conocer nuestras limitaciones; es decir saber de qué somos capaces y de que no. Así sabremos a ciencia cierta que nuestro plan de vida será efectivo o no, sabremos en que deberemos capacitarnos y entrenarnos, podremos dar un no como respuesta sincera. Recordemos que el bronce pulido también brilla porque es bronce y no porque intente imitar al oro. Así a esta interesate y funcional recomendación que nos hace María Eugenia Hassan pongamos nuestro ingrediente "secreto": conocernos bien a nosotros mismos. Gracias María Eugenia por este post.

Fernando Rodríguez dijo...

Hay que partir por el título. ¡Tú vales! Corto y preciso, pero que encierra una gran verdad.

Tú debes considerarte, antes que otros, pues eres tú quién realmente te conoces, tú sabes de tus limitaciones, de tus fortalezas, de tus sueños e ilusiones mejor que nadie.

Por tanto, antes de esperar el consejo, la sugerencia o la fuerza que otros te puedan dar, ésta debe internalizarse antes en tí y en tu voluntad.

Este, Tú Vales, créelo, es quizá un buen sinónimo de Ámate, pues amándote te darás y al darte, obviamente, te darás cuenta que vales y que como ya está dicho en otras publicaciones de este blog
(y en miles de otras publicaciones más), eres único e irrepetible, por lo tanto, no debes auto compararte con nada y con nadie, pues el que vales, eres tú y no yo. Es así de simple y de sencillo.

¿Cómo puedes esperar que otra persona disfrute de tu compañía si tú no disfrutas contigo mismo?
Son tus acciones, son tus poderosos pensamientos; los que valen; si no te tratas con amor y respeto, estás entregándote una señal que indica que no te consideras lo suficiente importante, ni lo bastante digno o que crees que no te mereces lo que pides o lo que has propuesto.

Por tanto, todo lo que la periodista María Eugenia Hassan nos entrega en su artículo, es exclusivamente para tí, aunque nos sirva a todos, pero cada uno lo hará conforme a sus fortalezas, limitaciones que si son vencibles, si lo deseamos, pero adecuadas a cada uno en forma individual.

Pienso que en este punto hay que trabajar, toda vez que a veces "miramos mucho para el lado" y no como dice magistralmente, la autora de éste escrito; "...trata de que esos mismos ojos te vean a ti por dentro..."

El resto está todo ya escrito, ahora sólo falta aplicarlo y ser felices, porque sí podemos, porque si valemos cada uno de nosotros separada e individualmente.

Atenta y cordialente, Fernando Rodríguez Guzmán, Chile